
«Los tesoros de la Biblioteca Pública de Nueva York», por don Gonzalo Ortiz Crespo
Encontrarse a un metro de distancia, y únicamente separado por el cristal de la vitrina, con la Biblia de Gutenberg, la original, de 1455, muestra fehaciente del inicio de la imprenta. O unos pasos más allá, con tablillas de barro con escritura cuneiforme…