César era bajito y labrado en metal incorruptible. Fornido, brioso, gallardo y, a la par, tímido y escurridizo. Cuidaba con esmero su traje y corbata negros y su camisa blanca…
Es la locura cósmica. / El torbellino de la gran angustia. / Todo lo arrastra. Todo. / ¡Cómo, en qué tabla salvaré mis ojos! / ¡Manos, manos mías! ¿dónde estáis? / Del fondo de la tierra surgen / huesudos árboles cargados de manos…