hacklink hack forum hacklink film izle hacklink giftcardmall/mygiftgalabettipobetStreameastpokerdomjojobetbahsegelgalabetjojobetjojobetsahabetmarsbahisводка казинобездепозитный бонус казинофриспиныbettiltStreameastbettilt girişjojobetslot onlinechargebackneue online casinotest-anahtar-1kalebet girişkalebetHoliganbetjojobetcasibomcasibommostbetunblocked gamesGiftcardmall/Mygiftgiftcardmall/mygifthiltonbetkulisbetcratosroyalbetcratosroyalbet girişgiftcardmall/mygiftsekabetextrabetjojobet 1133giftcardmall/mygiftBetigmaBetigmamarsbahisgrandpashabet girişgiftcardmall/mygiftkoora livematbet girişBetAndreasbettiltbettiltBetigmagrandpashabetvdcasinograndpashabet 7068grandpashabet 7068bettiltcasino utan svensk licensสล็อตเว็บตรงmatbet girişStreameastVodka Casinoтоп казиноjetton скачатьmedusabahistaraftarium24betixirbetnanojojobetefesbet girişodeonbetcasibompadişahbetpadişahbetdeneme bonusu#jojobetjojobetcasibombets10grandpashabetvdcasinomatbetmatbetbahiscasinokulisbetkulisbetkulisbetjojobetjojobetjojobet girişHoliganbetdinamobetlunabetgrandpashabetjojobetkaçak bahis1win1xbetholiganbetjojobetjojobet girişcasibomjojobet

«El uno para el otro» (Antonio Preciado)

Contra lo que se piensa, / a veces el amor / tiene a la mano alguna explicación / matemáticamente emocionante / o emocionantemente matemática. / Viéndolo de ambos modos, / lo nuestro es algo así / como que me divides para ti / y yo te alcanzo...

Contra lo que se piensa,
a veces el amor
tiene a la mano alguna explicación
matemáticamente emocionante
o emocionantemente matemática.
Viéndolo de ambos modos,
lo nuestro es algo así
como que me divides para ti
y yo te alcanzo,
y que yo te divido para mí,
que poquito a poquito empiezo a calcularte,
que anoto en la memoria tus piernas,
tus caderas,
y que llevo, contando con el tacto,
las calideces que se te derraman;
que así suelo seguir,
que sigo,
sigo,
y en forma minuciosa tú me alcanzas;
que eso quiere decir
que somos como uno para uno,
que eso es igual a uno
y que, para los dos,
ese uno basta para estar más juntos,
para el único ardor en que cabemos,
para el ansia común de hacernos cero,
para que sobren todas las palabras.

Fuente: ANTONIO PRECIADO, Antología personal. Quito : Casa de la Cultura Ecuatoriana Benjamín Carrión, 2006, p. 189.